O al menos eso dicen unos biólogos. Su descubrimiento les ha llevado a poder controlar remotamente el envejecimiento de órganos. Aún en fase de experimentación se muestran esperanzados en que un futuro no muy lejano se convierta en una realidad y éste gen se pueda aplicar a enfermedades neurodegenerativas por ejemplo. De momento, la fuente de la eterna juventud debe esperar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario