Pero que fiebre Dios mío por cuantificarlo todo. Mis pulsaciones, mis pasos, mis horas de sueño, mis calorías.....no nos estaremos pasando un poquito. Al final, nos vamos a convertir en unos hipocondriacos de la cuantificación. El día que no contemos nada nos va a dar algo. Aquí van algunas pulseras que a buen seguro van a dar la campanada estas navidades. A contar!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario