No sé vosotros, pero yo es raro el día que no caigo en la tentación de coger algún "caprichito" cuando paso por la sección de galletas de un supermercado. Bien sea con chocolate o sin él, la tentación de coger una caja o paquete de galletas es tentador. El motivo sin saberlo conscientemente es siempre el mismo, el embalaje. No te lo crees? Pues entra y lo verás.
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